-Enano, sostén a tu hermanito para que le peine el cabello.
-Claro, Blanquita, pero sólo si a mí también me peinas.
-Sí, enanito, te peinaré. Para eso le compré la crema para peinar a la vieja que trae productos de Avon.
-De la comarca de Avalon, querrás decir. ¿No es un poco sucia la vieja?
-Muy... pero con sus productos orientales me tienta.
-¿Y con sus manzanas no?
-Lo cierto es que siempre me quiere regalar manzanas. Yo las acepto y le hago creer que las muerdo, pero se las llevo al dragón herido del bosque.
-Mmm... Haces bien, niña. A que me peinas primero a mí, ¿sí? Di que sí.
-Claro, Blanquita, pero sólo si a mí también me peinas.
-Sí, enanito, te peinaré. Para eso le compré la crema para peinar a la vieja que trae productos de Avon.
-De la comarca de Avalon, querrás decir. ¿No es un poco sucia la vieja?
-Muy... pero con sus productos orientales me tienta.
-¿Y con sus manzanas no?
-Lo cierto es que siempre me quiere regalar manzanas. Yo las acepto y le hago creer que las muerdo, pero se las llevo al dragón herido del bosque.
-Mmm... Haces bien, niña. A que me peinas primero a mí, ¿sí? Di que sí.
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